Qué ver y hacer en Gstaad

Gstaad mantiene su glamur discreto: chalets de madera con fachadas de tejamaní envejecido bordean una Promenade sin coches donde las boutiques rara vez muestran una etiqueta de precio.

La gran atracción hoy es Glacier 3000, al que se llega en teleférico desde el Col du Pillon (a una hora y veinte de Interlaken en coche vía Zweisimmen y Gsteig, sin conexión ferroviaria directa) hasta los 3000 metros, donde el puente colgante Peak Walk cruza entre dos crestas rocosas a 3000 metros de altitud.

El Festival Menuhin llena cada verano las carpas e iglesias del valle con conciertos de música clásica, un legado del violinista que se instaló aquí en 1957. Más allá del núcleo turístico, el Saanenland es tierra de labranza en activo: los pueblos vecinos de Saanen, Gsteig y Turbach todavía mantienen rebaños lecheros, y el queso de los alpes de la zona se vende por unos CHF 30 el kilo en las tiendas de los pueblos.